Ciudad de México.- Xóchitl Gálvez, excandidata presidencial de la coalición Fuerza y Corazón por México, ha hecho pública la demanda por “daño moral” interpuesta en su contra por Carlos Ímaz, exesposo de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien describió como un “ratero” durante su campaña. La demanda surge tras los comentarios de Gálvez en el tercer debate presidencial, donde recordó los videoescándalos de 2006 en los que Ímaz se vio involucrado.
En el contexto del debate presidencial, Gálvez hizo referencia a este polémico caso como respuesta a los reclamos de Claudia Sheinbaum sobre supuestos contratos irregulares asociados al esposo de Gálvez. “Claudia me reclamó por los contratos de mi marido y yo le dije que los de mi marido eran legales y los de su ex eran dinero robado”, destacó la ex candidata en una reciente Asamblea Nacional del PAN.
La denuncia, asegura Gálvez, llegó a las sedes del PAN y el PRI, aunque ella misma no ha sido notificada de manera formal debido a un error en la dirección prevista en la demanda. A pesar de la situación, permanece desafiante y critica la base moral de la acción legal con la frase: “Para demandar por daño moral hay que tener moral”.
Este intercambio entre Gálvez e Ímaz refleja la tensión política persistente entre los actores políticos de diferentes frentes en México, aun años después de los hechos originales. Los videoescándalos de 2006 dejaron una marca indeleble en la historia política reciente, y Gálvez ha utilizado este episodio como una táctica en su discurso político continuo.
La reacción de Gálvez no solo pone de manifiesto las rivalidades personales y políticas, sino que también reaviva los pasados incidentes de corrupción que no han sido del todo olvidados en la conciencia pública. Mientras esta demanda se desenvuelve, se anticipa un proceso legal que podría traer nuevas revelaciones y reacciones en el seno del panorama político mexicano.
