Washington, D.C.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha catalogado oficialmente al fentanilo, un poderoso opioide responsable de una significativa crisis de salud pública, como un “arma de destrucción masiva” a través de una orden ejecutiva firmada este lunes.
Durante un evento en la Casa Blanca, Trump destacó el monumental daño causado por esta sustancia, que ha cobrado entre 200.000 y 300.000 vidas anualmente. Esta acción busca intensificar las medidas para proteger a los ciudadanos estadounidenses del devastador impacto de esta droga.
Las estadísticas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades reportan cifras alarmantes, con más de 250.000 muertes en un periodo reciente de tres años relacionadas con opioides sintéticos.
El evento de firma también sirvió para reconocer a militares por su función en la frontera con México, enfocándose en la reducción del tráfico de fentanilo, que, según Trump, disminuyó en un 50% durante su gobierno.
La orden ejecutiva también implica cambios en la respuesta militar frente a incidentes químicos internos, y describe el fentanilo ilícito como similar a un arma química, con su comercio apoyando a entidades criminales a nivel global.
