Xalapa, Ver.— La mañana del 30 de noviembre, mientras en Plaza Lerdo la gobernadora Rocío Nahle García enlistaba cifras y logros de su primer año de administración, la vida en las calles continuaba con su propio registro: el de quienes todavía esperan que esas cifras se traduzcan en algo más que promesas. Un hombre murió dentro de la Catedral Metropolitana mientras ella hablaba; un símbolo involuntario de un estado donde conviven los avances y los duelos pendientes.
El discurso oficial ofreció seis claves. Pero detrás de cada una se esconden historias de personas que viven —o padecen— sus consecuencias.
1. La deuda: los números y las heridas que no cierran
Nahle aseguró que la deuda pública fue reducida de 119 mil millones a 69 mil millones de pesos. La narración de la mandataria colocó a Veracruz como un estado que «regulariza», «ordena» y «liquida».
Pero lejos del escenario, trabajadores de salud, docentes y empleados públicos cuentan otra historia: meses de retrasos, prestaciones suspendidas y recortes que han sido justificados bajo el mismo argumento de “sanear las finanzas”. Esa parte no se mencionó desde el templete.
2. Seguridad: el descenso en delitos y el miedo que persiste
Veracruz aparece, según la gobernadora, como la octava entidad más segura del país, con un descenso del 13.2% en incidencia delictiva.
En colonias de Xalapa, Coatzacoalcos y Poza Rica, el miedo sigue marcando las rutinas. Madres de personas desaparecidas que se reúnen cada semana en plazas públicas señalan que sus cifras nunca han tenido cabida en los informes. Ellas no sienten el descenso; lo que sienten es el paso lento, casi inmóvil, de la justicia.
3. Órdenes de protección: el número y la urgencia
El programa Veracruzana Segura ha otorgado 1,226 órdenes de protección a mujeres en riesgo. La gobernadora destacó la disponibilidad de jueces las 24 horas.
En refugios improvisados y casas de familiares, mujeres que huyeron de sus agresores agradecen que exista esta vía, pero también cuentan que sus agresores siguen libres. Que llaman una vez, dos veces, tres veces. Que el papel que las protege no siempre alcanza para evitar el contacto, la amenaza o la revancha.
4. Ulúa y Quetzalli: movilidad con destino incierto
El gobierno presume la entrada en operación de los nuevos camiones Ulúa, con 200 mil beneficiarios y una inversión de 600 millones de pesos. Para diciembre, anunció, llegarán 60 unidades para Quetzalli en Coatzacoalcos y 40 más para Ulúa.
Pero quienes usan el transporte en los municipios del sur describen recorridos que duplican tiempos, choferes sin capacitación suficiente y rutas que aún no sustituyen la falta histórica de un transporte digno. «Los camiones sí llegaron», dice un estudiante de la UV, «pero no a todos».
5. Carreteras: el mapa de los baches y la promesa del asfalto
Nahle enlistó 18 obras de mantenimiento y rehabilitación en distintos puntos del estado: de Las Matas a Minatitlán, de Papantla a Coyutla, de Pánuco a Tantoyuca.
En esos tramos, campesinos, comerciantes y transportistas celebran cada avance, pero también preguntan cuánto durará el nuevo asfalto. En Veracruz, un camino reparado no garantiza un camino transitable en época de lluvias. Las fotos pueden mostrar maquinaria; la realidad, a veces, solo lodo.
6. Trabajadores a Canadá: una salida más que una oportunidad
El gobierno apoyó a 1,500 trabajadores veracruzanos para sumarse al programa laboral México–Canadá. La narrativa oficial lo celebra como una puerta al desarrollo.
Pero en muchas comunidades rurales esta cifra representa otra cosa: familias separadas, padres que migran porque en Veracruz no hay salarios suficientes, jóvenes que parten sabiendo que quizá no regresen pronto. No se van porque el estado los empuja a nuevas oportunidades; se van porque aquí no las encontraron.
Lo que el informe dice y lo que calla
El primer informe de Rocío Nahle muestra un estado que intenta reordenarse, reconstruirse y presentarse como seguro. Pero también deja ver lo que no se dijo: el dolor de las familias que buscan, la precariedad que persiste en hospitales, la violencia que no siempre aparece en estadísticas, los tramos del estado donde la gobernabilidad todavía se disputa día a día.
En Veracruz, las cifras oficiales conviven con testimonios que no caben en un informe. Y así, entre aplausos en Plaza Lerdo y silencios en la Catedral, se escribe el verdadero balance del primer año de gobierno.
