Coatzacoalcos, Ver.- En Agua Dulce, diversos trabajadores del ayuntamiento, asignados a distintas áreas, se congregaron en el palacio municipal exigiendo el pago de deudas salariales y prestaciones, acumuladas desde 2024. Esta situación refleja trastornos crecientes en la administración liderada por el alcalde Noé Castillo Olvera.
La problemática salarial incluye incentivos parcialmente pagados, anunciados desde el año anterior como compromisos incumplidos. A pesar de las repetidas gestiones de la líder sindical Verónica de la Cruz, el diálogo con las autoridades municipales, incluidas las conversaciones con el tesorero, no ha dado resultados eficaces.
Un punto crítico es la creciente desazón entre el personal policial debido a la falta de pago de su quincena y aguinaldo, cruciales según la ley. La advertencia de huelga surge como respuesta a la insatisfacción con la relación laboral, agudizada por comentarios negativos de los responsables de recursos humanos.
La tensión culminó en una reunión donde representantes municipales prometieron saldar las deudas pendientes con los uniformados antes del 26 de diciembre. Este acuerdo es visto como tentativa de evitar la paralización total del servicio policial, esencial para la seguridad del municipio.
El ayuntamiento enfrenta el riesgo inminente de una huelga general de trabajadores municipales, que podría prolongar la incertidumbre. A menos que se cumplan los pagos previstos, el descontento podría desencadenar nuevas acciones de protesta y agravar el estado de parálisis en la región.
