Tuxtla Gutiérrez, Chis.- La intimidación armada sufrida por la periodista Verónica Vega el pasado 9 de diciembre ha generado un profundo rechazo por parte de asociaciones de prensa en Chiapas. El incidente, en el que dos sujetos armados irrumpieron en su lugar de trabajo, motivó una respuesta urgente de organizaciones defensoras del periodismo.
La Red de Mujeres Periodistas y Comunicadoras de Chiapas señala que este acto destaca no solo el constante riesgo que enfrenta el gremio periodístico, sino también resalta la vulnerabilidad adicional que sufren las comunicadoras por cuestiones de género. Asimismo, remarcan el contexto de inseguridad agravado por la impunidad generalizada en la entidad.
Por su parte, la Asociación de Periodistas y Comunicadores de Chiapas enfatiza la necesidad de implementar medidas de protección inmediata basadas en protocolos internacionales, con especial atención a la perspectiva de género. Estas organizaciones consideran crucial que el caso se eleve a nivel federal dada su gravedad y potencial implicación en derechos de libertad de expresión.
Ante la preocupante escalada de violencia hacia la prensa, se exige a las autoridades nacionales y estatales, incluida la Presidenta de la República, que refuercen la protección para Vega y el colectivo de periodistas de la región. También es imprescindible una investigación a fondo que determine posibles vínculos entre la agresión y su labor periodística.
El llamado al gobierno es claro: es inviable tolerar agresiones a la prensa y se debe priorizar la protección de los periodistas en Chiapas para garantizar que continúen con su vital labor informativa sin temor a represalias.
