Tihuatlán, Ver.- La aprobación de la nueva Ley de Aguas Nacionales ha generado inquietud en comunidades del norte de Veracruz, donde habitantes de Tihuatlán y Poza Rica temen por el cese del suministro de agua vía pipas debido a posibles sanciones por parte de las autoridades.
Líderes locales, como Samuel Aguirre Ochoa de Antorcha Campesina, denuncian que las modificaciones a la ley disuaden a los proveedores de continuar operando, lo que obliga a los residentes a depender de alternativas precarias para conseguir agua.
La situación ha llevado a que miles de familias enfrenten un desafío diario para acceder al agua, elemento crucial para las necesidades domésticas básicas. Ante esta crisis, la comunidad local exige soluciones inmediatas para evitar mayores movilizaciones.
Dirigentes comunitarios han solicitado al gobierno una revisión de la aplicación de esta norma, buscando garantizar el derecho al agua de los ciudadanos sin penalizar el servicio de distribución esencial.
Aguirre Ochoa y otros líderes enfatizan la necesidad de diálogo entre el gobierno y las organizaciones afectadas para prevenir protestas masivas, instando a un acuerdo que mitigue el impacto del nuevo marco legal en la población.
