Ciudad de México.- La Fiscalía General de la República en México enfrenta un complejo desafío tras perder el rastro de Raúl Rocha Cantú, un prominente empresario sospechoso de actividades ilegales. Pese a recibir inicialmente condiciones favorables como testigo colaborador, Rocha Cantú incumplió reiteradamente sus compromisos con las autoridades judiciales.
Rocha Cantú, asociado con una organización criminal dedicada al tráfico de armas y combustibles ilícitos, nunca se presentó a las convocatorias de comparecencia en fechas previstas, citando amenazas a su seguridad. Su negativa llevó a la fiscalía a revocar el acuerdo de cooperación otorgado, intensificando así su situación legal.
A pesar de ofrecer múltiples domicilios en diferentes estados mexicanos, las investigaciones evidenciaron que ninguna de estas direcciones fue utilizada por el empresario como residencia estable. Estos factores contribuyen al alto riesgo de que el empresario ya haya dejado el país, aprovechando su capacidad económica significativa.
El empresario de Monterrey está vinculado a una red delictiva conformada por al menos nueve personas que incluye a prominentes líderes y servidores públicos. Las autoridades investigan el rol de Rocha Cantú en la financiación de operaciones del grupo, del cual era accionista clave y facilitador logístico.
Con un estatus de fugitivo, las autoridades enfrentan obstáculos adicionales en la persecución de Rocha Cantú, quien podría estar resguardado fuera de territorio nacional. El desarrollo de esta investigación es crucial para el sistema judicial en su intento de desmantelar la organización criminal detrás de estas operaciones ilícitas.
