Ciudad de México.- La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha puesto en evidencia graves deficiencias en la planificación de la Línea Z del Tren Interoceánico, revelando una serie de irregularidades que datan desde 2019. El trágico accidente acaecido en un tramo montañoso del ferrocarril, que cobró la vida de 13 personas, ha centrado la atención en estas falencias desde entonces.
La empresa estatal Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, S.A. de C.V. (FIT), responsable del tramo entre Mogoñé y La Mata, Oaxaca, había otorgado contratos que, según la ASF, carecían de fundamentos suficientes en sus estudios preliminares. La premura en la adjudicación del contrato de rehabilitación incluso llevó a la rescisión del mismo, lo que subraya la gravedad de la falta de planeación.
Bajo el mandato de Andrés Manuel López Obrador, el Corredor Interoceánico fue promovido como un eje crucial para el desarrollo regional, proyectando la idea de un transporte ferroviario mejorado. Sin embargo, las carencias técnicas y la falta de transparencia sobre el estado de las contrataciones han opacado este objetivo.
El accidente ocurrido en diciembre de 2025 levantó nuevas interrogantes sobre la seguridad de la vía, especialmente luego de que la Secretaría de Marina, encargada de supervisar la obra, divulgara información sobre el siniestro. La retractación de contratos y las auditorías continúan revelando omisiones significativas que cuestionan la ejecución efectiva de la obra, crítica por su potencial de conectar los océanos Pacífico y Atlántico.
