Tuxtla Gutiérrez, Chis.- El lamentable deceso de Yasmin Alfaro, una joven mesera de 21 años, se suma a la creciente lista de víctimas mortales tras el violento ataque perpetrado en el bar Anubi’s Discoclub de Villaflores, Chiapas. Este acto, ocurrido el pasado 27 de diciembre, ha cobrado ya la vida de ocho personas.
El ataque, ejecutado en plena madrugada por individuos armados, dejó en shock a los habitantes de esta comunidad, conocida por su tranquilidad habitual y su enfoque en actividades agrícolas y ganaderas. Los agresores entraron disparando al local y prendieron fuego a las meseras, generando una escena de caos y horror.
Yasmin, tras sufrir quemaduras en el 75% de su cuerpo, había sido internada en el hospital “Gilberto Gómez Maza” en la capital estatal. Su familia confirmó el fallecimiento a través de medios virtuales, solicitando ayuda económica para el traslado de sus restos al lugar de su sepultura en Villaflores.
Mientras tanto, dos compañeras meseras, que también resultaron gravemente heridas, permanecen bajo atención médica. Los recientes entierros de otras víctimas reflejan el impacto de esta tragedia en la comunidad, que permanece consternada.
El fiscal estatal sugirió que el asalto está vinculado a la rivalidad por el narcomenudeo entre cárteles del crimen organizado, específicamente el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, quienes pugnan por el control de la región Frailesca.
