Poza Rica, Ver.- La noche del 8 de enero marcó un trágico suceso en la región norte de Veracruz, donde el reportero Carlos Castro fue fatalmente atacado en el municipio de Poza Rica. El suceso ocurrió en un restaurante ubicado en la avenida 20 de noviembre, donde Castro recibía disparos de manos de individuos armados.
A raíz del ataque, las autoridades locales, entre ellas la Secretaría de Seguridad Pública y la Guardia Nacional, aseguraron el área mientras la Fiscalía General del Estado iniciaba las investigaciones pertinentes. La violencia de este crimen evidenció nuevamente los peligros enfrentados por comunicadores en la región.
Carlos Castro, además de colaborar con medios digitales, dirigía el portal Código Norte Veracruz. Durante 2024, tuvo que abandonar el estado por ser blanco de amenazas que comprometieron su seguridad, lo que lo llevó a recibir protección oficial, pero que eventualmente no fue suficiente.
El homicidio de Castro no sólo resalta los riesgos inherentes a la labor periodística, sino que también deja una pérdida personal, ya que él era padre de una niña pequeña. Este asesinato subraya la urgente necesidad de reforzar las medidas de protección para los periodistas en situaciones de riesgo.
