Ciudad de México.- Un puesto de tamales en Los Ángeles, abandonado tras la detención de su propietario, muestra la creciente tensión migratoria en EE.UU. Inmigrantes y activistas denuncian un fuerte aumento de redadas desde que Donald Trump asumió su segundo mandato en 2025, y se espera que las medidas se intensifiquen en 2026 con nuevas restricciones bancarias para migrantes.
El Departamento de Seguridad Nacional ha deportado a 605,000 inmigrantes este año, lo cual representa una cifra sin precedentes para el país. Las redadas se dirigen hacia trabajadores de diversos sectores, como vendedores ambulantes y trabajadores de la construcción, sin permitir defensas legales para muchos detenidos, afirman abogados del ramo.
Se anticipa una política más severa en 2026, impulsada por nuevas leyes que dificultarían a los inmigrantes abrir cuentas bancarias sin un estatus legal. Abogados y activistas prometen seguir luchando por los derechos de los inmigrantes, aunque las perspectivas son desalentadoras.
La activista Patty Chávez describe el año como uno de los peores para la comunidad migrante, dado el temor constante a las detenciones. Incluso el uso de códigos en redes sociales se ha vuelto común para alertar sobre la ubicación de redadas del ICE, lo que enfatiza el ambiente tenso que se vive.
Nuevas medidas del Departamento de Seguridad Nacional incluyen la toma de datos biométricos en aduanas a quien no sea ciudadano estadounidense, complicando futuras solicitudes de visas para quienes sean deportados. El control se ha expandido a múltiples lugares públicos, incrementando el miedo entre los inmigrantes.
