Ciudad de México.- El inicio de año se vio empañado en Crans-Montana, una reconocida estación de esquí suiza, donde un incendio devastador en un bar dejó cerca de 40 muertos y 115 heridos, según informaron las autoridades locales. La tragedia ocurrió durante las celebraciones de Año Nuevo, con testigos afirmando que el lugar estaba lleno debido a las festividades.
El presidente de Suiza, Guy Parmelin, expresó que este es uno de los peores incidentes en la historia reciente del país, resaltando la escala sin precedentes del suceso. Parmelin indicó que las banderas ondearán a media asta durante cinco días en señal de duelo, y agradeció las condolencias y ofertas internacionales de ayuda.
Mientras continúan las investigaciones sobre las causas del siniestro, la fiscal general Beatrice Pilloud mencionó que actualmente se barajan varias hipótesis. Aunque se especula sobre una explosión como resultado del incendio, no se ha confirmado ninguna teoría definitivamente, y las autoridades trabajan detenidamente para esclarecer los hechos.
La magnitud del desastre movilizó a Francia, Alemania e Italia, entre otros países, que han ofrecido recibir a quienes sufrieron quemaduras severas. La cooperación internacional es crítica dada la gravedad de las heridas que presentan muchos de los afectados.
Se desplegó un amplio operativo de emergencia para atender a las víctimas, con el envío de 42 ambulancias, 13 helicópteros y tres camiones de respuesta a desastres. La coordinación rápida y eficaz de este operativo intentó minimizar las consecuencias de este triste episodio, que ha dejado a la comunidad internacional unida en pena y solidaridad.
