Culiacán, Sin.- Este año, en la sierra de Badiraguato, Sinaloa, dos niñas fueron asesinadas durante un ataque directo por el Ejército, acción considerada por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) como uso indebido de la fuerza. El hecho se enmarca en un conflicto entre facciones rivales del cártel de Sinaloa, que ha escalado en varios municipios.
La CNDH ha recomendado a la Secretaría de la Defensa Nacional reparar los daños causados y ofrecer disculpas a las familias afectadas. Sin embargo, esta es la primera recomendación en la gestión de Claudia Sheinbaum y ha sido criticada por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez por su falta de profundidad en el análisis del caso.
El caso tomó notoriedad pública inicialmente al ser clasificado por el Ejército como respuesta a una supuesta emboscada. Sin embargo, la versión fue rechazada por los familiares, que denunciaron el ataque directo. Hasta el momento, la Secretaría de la Defensa no ha admitido responsabilidad y seis militares están en juicio bajo la jurisdicción militar.
El Centro Prodh también criticó la falta de progreso en las investigaciones de la Fiscalía General de la República, destacando la lentitud en el acceso a la justicia. La falta de controles y el despliegue militar sin rendición de cuentas han sido señalados como factores críticos en este contexto de debilidad institucional.
Este caso ha evidenciado la necesidad de enviar un mensaje claro desde las altas esferas del poder para evitar la repetición de violaciones graves a derechos humanos, subrayando la importancia de controles efectivos sobre las acciones militares en México.
