Guanajuato, Gto.- En una votación marcada por intensas protestas sociales, el Congreso de Guanajuato aprobó la contratación de una deuda por 8 mil millones de pesos, propuesta por la gobernadora Libia García Muñoz Ledo. Esta suma se dividirá en dos créditos iguales cuyo destino principal es la financiación del acueducto Solís-León, un proyecto que ha sido duramente criticado por productores agrícolas y habitantes del sur de la entidad.
El proyecto del acueducto forma parte del Plan Nacional Hídrico impulsado por el gobierno federal y su ejecución está programada bajo la supervisión de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Ante la aprobación legislativa, productores locales han expresado su oposición al endeudamiento y han advertido la posibilidad de enfrentar a las fuerzas armadas en un intento de frenar el proyecto.
Este nuevo endeudamiento incrementará el pasivo estatal a más de 19 mil millones de pesos, considerando deudas previas. La discusión también incluyó la aprobación de aumentos en diversos impuestos estatales, incluidos significativos incrementos en el refrendo vehicular y en las licencias de conducir, potenciados por una alianza entre las bancadas del PAN, PRI, PVEM y Movimiento Ciudadano.
Los ciudadanos que rechazan el acueducto argumentan que la extracción de agua de la presa Solís para abastecer a municipios industrializados impactará negativamente a la agricultura y al medio ambiente en su región. Pese a las ofertas de modernizar el sistema de riego agrícola, la respuesta ha sido insuficiente para calmar el descontento.
El descontento se evidencia con manifestaciones en las que se critica a los legisladores por aprobar la medida, considerándolos subordinados al Ejecutivo. La legislación aprobada incluye incrementos fiscales a diversas contribuciones, siendo uno de los más prominentes el ajuste al costo del refrendo vehicular, reflejando una complicada situación económica para los ciudadanos del estado.
