Ciudad de México.- Estados Unidos y México han decidido robustecer su cooperación en materia de seguridad, centrándose especialmente en la prevención de ataques con drones sobre su frontera común. Esta medida se enmarca en un compromiso más amplio que abarca extradiciones, decomiso de bienes y el combate al tráfico de fentanilo.
El anuncio fue oficializado por el Departamento de Estado estadounidense tras una reunión que congregó a diversas agencias de ambos países, con el objetivo de establecer plataformas analíticas que optimicen el intercambio de información. Asimismo, se busca agilizar procedimientos relacionados con el tráfico de armas y el desmantelamiento de organizaciones criminales.
Representantes de hasta seis entidades gubernamentales participaron en este segundo encuentro del Grupo de Implementación de Seguridad, una plataforma bilateral que pretende implementar acciones efectivas contra redes delictivas involucradas en la producción y distribución de fentanilo, un problema crítico para ambas naciones.
El Gobierno mexicano subrayó la importancia de que la cooperación siga los principios de soberanía y confianza mutua, en un momento en que Estados Unidos ha elevado el tráfico de fentanilo a la categoría de “arma de destrucción masiva”, lo que ha generado tensiones diplomáticas respecto al enfoque sobre cárteles de la droga.
Además de las metas en seguridad, ambos países reiteraron su compromiso con el respeto territorial, recalcado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha expresado que cualquier colaboración debe estar exenta de subordinaciones, reafirmando así la posición independiente de México ante las propuestas de Estados Unidos.
