Tuxpan, Ver.- Ante la falta de respuesta de las autoridades, habitantes de varias comunidades de Álamo han tomado cartas en el asunto al ocupar las instalaciones de las bombas de captación de agua en El Xúchitl, en señal de protesta por los daños provocados por las inundaciones del 10 de octubre, el corte de caminos y el derrame de hidrocarburo en el río Pantepec-Tuxpan.
Señalan que tanto la Comisión del Agua del Estado de Veracruz (CAEV) como Petróleos Mexicanos (PEMEX) y la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP) han fallado en ofrecer soluciones contundentes. A pesar de que PEMEX aseguró tener controlado el derrame, las recientes lluvias han empeorado la situación, incrementando el descontento en la zona afectada.
La toma de las bombas ha generado preocupación, ya que estas abastecen de agua a Tuxpan. Un eventual cierre de las válvulas podría afectar el suministro de más de 160 mil personas. Los manifestantes mantienen su posición y aseguran que no se retirarán hasta obtener respuestas claras por parte de las autoridades competentes.
La comunidad se enfrenta a un doble desafío: los estragos que dejaron las inundaciones, destruyendo infraestructura y medios de vida, y la contaminación del río, que ha afectado drásticamente la pesca. En un acto simbólico, los manifestantes han desplegado una lona dirigida a las figuras gubernamentales, exigiendo la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Rocío Nahle.
Entre las demandas se destaca la necesidad urgente de reparar la carretera Tuxpan-Ojite-Álamo, dañada por la instalación de un nuevo ducto de agua hacia Tuxpan. Además, claman por un censo justo para los afectados, así como la ejecución de labores de saneamiento por parte de PEMEX y la reparación de daños hidráulicos por parte de la CAEV. Los inconformes declararon que mantendrán su protesta mientras sus exigencias no sean claramente atendidas.
